17.6.26
Diferencias entre la Salud y la Sanidad?
Los ingleses usan los nombres de "health care" y "healthcare" para hablar de cuidados en salud y asistencia sanitaria. En castellano sería un poco la traducción para diferenciar la Salud y Sanidad. Dos palabras similares, que a veces confundimos.
Y ni es lo mismo, ni los profesionales o los objetivos que se dedican a estos dos temas, son los mismos.
Como ciudadanos y personas, debemos cuidar nuestra Salud.
Como ciudadanos y pacientes tenemos que admitir que sean los sanitarios los que nos cuiden si tenemos problemas de salud. Y debemos exigir una Sanidad Pública de calidad.
A veces es complicado pasar de ser persona libre a ser paciente, pero hay que admitirlo aunque sea duro, y por ello hay que cuidar antes y por nosotros, todo lo referente a la Salud.
Debemos responsabilizarnos de nuestra Salud.
Admitiendo que incluso así, nos fallará y tendremos que acudir a la Sanidad.
La Salud eres tú. Soy yo. La Sanidad en cambio, somos todos.
Fumar es tu decisión, pero cuando nos afecta a todos es un tema en el que debemos opinar.
Y por eso, aunque nos llenan constantemente de asuntos que se refieren a la Sanidad y a sus deficiencias, no escuchamos tantas voces hablando de la Salud y de nuestras responsabilidades personales para cuidarla.
Admitimos que la Sanidad está mal, floja, vacía incluso. Pero no hacemos lo suficiente para cuidar nuestra Salud, o para dotar la Sanidad de más recursos y nuestra Salud de más defensas.
Se dice que la Sanidad afecta al 25% del sistema de Salud de las personas, y que el restante 75% de esa Salud depende de las decisiones que vamos tomando cada uno de nosotros.
Nota.: La imagen está generada por Inteligencia Artificial, no es ningún quirófano real.
15.6.26
Somos libres de no ser libres
Estoy convencido de que El Roto en su viñeta de El País de junio 2026 no quiso ser tan duro como aparenta la viñeta. Seguimos teniendo libertad de opinión, de…, seguimos teniendo…, bueno sí, seguimos.
La vida está llena de Ciclos, de Tempos incluso que nos van modificando las sensaciones.
Es cierto, existieron tiempos mucho mejores para la Libertad de Prensa, de Opinión, la Personal, y sin tener que insultar. Ahora creemos que por tener libertad de insultar, tenemos libertad de opinión.
Hemos caído en la trampa.
Ahora, incluso los insultos, están programados. E incluso y esto es lo maravilloso, no nos damos cuenta de que han programado nuestra capacidad de insultar.
No somos libres ni para ser libres.
Ni para insultar, mientras nos creemos que sí somos libres. Je je je. Han sido fabulosos y hay que reconocérselo.
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