30.5.26

Deberíamos pensar un poco más. Solo pensar podría ser suficiente


Que se nos trate a los votantes como a seres inferiores… da un poco de asco
. No somos para muchos ya ciudadanos, sino votantes. Para el PSOE, el PP y VOX al menos. Y hay que reflexionar sobre eso. Lo habitual es el desencanto, pero con eso logran mejores resultados.

Ellos quieren precisamente que nos cabreemos con todo lo que representan. Es su mejor resultado. Y a seguir trabajando desde lo que dicen, es su responsabilidad social y laboral.

Me da igual (no, tampoco es eso) si las últimas patadas en los riñones al PSOE son verdad o mentira. Ambas opciones son terribles para el futuro.

Pero lo que no me da igual es que me traten como un imbécil, como alguien al que no se le debe una explicación.

Decía el alcalde de "Bienvenido Mister Marsall" una frase mítica: "Como alcalde vuestro que soy, os debo una explicación, y esa explicación que os debo, os la voy a pagar".

Ahora nadie nos entrega ni tan siquiera explicaciones, informaciones simples, puntos de vista desde dentro por parte de los máximos responsables.

Los que son imbéciles y aunque gobiernen en el futuro son unos incapaces, y eso ya los conocemos. Creo que no deben tener mejores entre sus filas, pues si no, ya los habrían encontrado. Hay formas peligrosas que ellos utilizan como quien juega en preescolar, con tal de ganar.

Pero en el PSOE yo mismo, esperaba de ellos un poco más de respeto a los ciudadanos, a base al menos de explicaciones.

Podemos esperar, eso sin duda, y a su vez, podemos dejar que se vaya pudriendo el guano. Pero eso es en realidad una enfermedad. 

¿No hay explicación posible? 

¿Otra vez más, no hemos sido capaces de ver lo que sucedía hasta que nos lo han dicho los jueces?

No olvido las salvajadas que algunos periodistas importantes dicen, sin datos, sin contrastar, sin utilizar la formación básica que recibieron en sus carreras. 

No las olvido, y como dice Illa, entiendo lo que son casualidades y causalidades. Lo segundo lo añado yo, pues él no se debió atrever. Pero por eso precisamente, las explicaciones contundentes, claras y plurales son más necesarias que nunca… excepto que sea imposible darlas.

No hay duda de que estamos al final de un Ciclo Político. Yo ya he vivido al menos otros cuatro con anterioridad y los detecto. 

Se nos murió el pequeño (de tamaño) dictador en la cama. Se cargaron a Suarez. Cayó por su propio peso pero empujado un Felipe del que no quiero hablar nada (hoy), y obligaron a descansar por la fuerza de la justicia y moción a un Rajoy que no sabía nada de nada. 

Se parecen mucho entre ellos. 

Dejamos hacer, se va atornillando poco a poco el caos, se ve venir lentamente, y al final, se cambia no se sabe bien para qué proyectos.

28.5.26

Golpe al estado, en minúsculas


Estamos asistiendo sin darnos cuenta a un Golpe del estado político, contra el "otro" estado político. No es un Golpe de Estado (con mayúsculas) aunque lo parezca, es la sucesión de malas praxis que nadie, ninguna de las partes democráticas, deberían haber empezado. Y al final cuando nos presenten la factura, nos cabrearemos de veras.

Yo con mi nombre tengo un lío de narices, mis amigos me están jorobando y los tengo que aguantar. Me llamo de apellido Puente y de nombre… muchos me llaman Julito. Del primer apellido, me dicen mis amigos que soy primo del Ministro pues además mis abuelos son de un pueblo de cerca del suyo. Del segundo, del apelativo cariñoso del nombre e igual al encausado en los líos de Zapatero, no digo nada, pero sonrío. 

 

En cualquier momento me confundirá la UDEF, si no lo ha hecho ya, y se quedará con mis grabaciones y discos duros. Jodo petaca, qué trabajo les espera. Y todo por un apellido y un apodo en el nombre. Pero no me importa, así conoceré a más gente.

 

Julito Puente soy yo. Cosas del destino. De joven me quisieron mandar a Valladolid un par de meses para hacer un curso de Cabo Primero, que era una manera entonces de hacer profesión de ferroviario. Me insistieron mucho mis oficiales, pero me negué pues en Valladolid los veteranos eran unos cabrones de verdad y jodían a los que llegábamos a su cuartel escuela con ganas de aprender a mandar.

 

Nunca se sabe, igual si me hubiera hecho militar, ahora ya jubilado, hubiera tenido contactos con las tramas castellanas y socialista. Yo es que me meto en todos los tinglados. Pero el Julito famoso es de Alicante, y de esas me libro. 

 

Yo pedí hacer el curso en Zaragoza, pero no coló. Y, aun así, como estaba en una ciudad pequeña, en un cuartel muy pequeño, me tocó hacer cuatro semanas de Suboficial de Semana. Creo que era ilegal hacerlo como Cabo de Segunda, pero me lo endiñaron. A cambio tenía después una semana en mi casa de vacaciones.

 

Ser Suboficial de Semana es un cargo importante con unos 300 soldados, aunque solo hubiera unos 45 de reemplazo. Yo tenía que dormir vestido de militar durante todos los días de esa semana y llevar la pistola a la cintura a todas las horas. Os juro que cagar con pistola es complicado, por si hay dudas, aunque lo hagas con la puerta cerrada de un cuartel.

 

A partir de la primera semana me salté parte de los protocolos, pues dormir con botas era terrible y hacer mis cosas sin quitarme el cinturón podía ser incluso peligroso. Tenía ventajas, lo advierto. Por ejemplo una habitación para mi solo, con cama de verdad.

 

Yo recuerdo ahora con sonrisas, que hice algunas putadas al Reglamento, de esas que solo las hacen los irresponsables. Si me hubieran pillado en alguna de ellas, pues no sé, igual estaba todavía en el calabozo. Algunos favores se hacen sin saber bien las consecuencias si salen mal los favores. 

 

Por eso posiblemente el abogado de Julito Martínez haya decidido abandonar la defensa legal del amigo de Zapatero. Es posible que el encausado no quiera seguir sus líneas de defensa jurídica, pues los amigos… son los amigos.