
De todo hay.
El abuso de la publicidad en la televisión le está restando sentido, ya pocos aguantamos los minutos de anuncios entre programas, y cambiamos o de cadena o de actividad, en esos minutos vacíos.
Por eso la música como atracción de la atención se emplea tanto, para que al menos quien está con la tele encendida se le vaya la mente hacia el producto que se anuncia.
Los creativos se tienen que estrujar los sesos para inventar nuevas formas de atención, para que tenga sentido la publicidad en la televisión.
Nos esperan nuevos sistemas, más engañosos, más subliminales.