Se admiten ideas aunque sean usadas, viejas, perdidas, imposibles, locas, talladas en vivo, solitarias o incapaces. Es tal la falta de ideas que casi todas nos tienen que servir. Luego ya las iremos puliendo.
¿Donde las recogen? preguntas. En la calle, aquí, en tu barrio, con tu gente, en el trabajo, en toda la sociedad. La viñeta es de Perich.